Una maña de invierno allá por el año 2014 me dijo el médico "tienes cáncer".....sentí fuego en mis mejillas, fué una reacción instantánea, inmediatamente pensé..."pues para qué me fabriqué este cáncer"
Luego vinieron dos internasiones, 3 sesiones de quimioterapia no hubo una cuarta sesión porque me negué a ello. Finalmente el 17 de marzo de 2015 llegó la mastectomía con vaciamiento de ganglios, el diagnóstico era carcinoma papilar infiltrante de mama izquierda.
Al despertar luego de la cirugía y al comprobar que el cirujano había logrado extirpar los ganglios que tenían el tamaño de una pelota de ping pong recuerdo que me dije .."Ahora me toca a mi".
Me recuperé rapidamente de la cirugía, al mes ya podía conducir el auto, barrer, era totalmente autoválida.
Al concurrir al la primer consulta con el oncólogo post operatoria y ante el planteo de comenzar un nuevo plan de quimioterapia me negué rotundamente a ello, ya había pasado por los efectos invalidantes, vómitos, decaimiento y no creía poder recuperarme si padecía nuevamente estos efectos.
Llevo en estos momentos 28 meses, es decir 2 años y 4 meses sobreviviendo sin recidiva, en estos 28 meses una de mis hermanas partió a causa de un cáncer de mama y hace 2 semanas otra de mis hermanas partió a causa de un tumor cerebral. A pesar que aparentemente tengo motivos para sentir temor, el cáncer en mi no me produce temor lo vivo como una fuente permanente de aprendizaje, nunca me sentí deprimida, nunca lloré, ni sentí que fuera una tragedia en mi vida, siempre supe que había un motivo y que ese motivo era la fuente de sanasión.
He recurrido a la biodecodificación, he leído muchos libros de autoayuda, me he fortalecido a mi misma ha través de la meditación, la reflexión, la auto observación.
Si me piden una fórmula para ser feliz a pesar de tener cáncer debo decirles que no la tengo, y no creo que nadie la tenga, sólo doy mi testimonio para animar a otras personas a superar sus miedos para así encontrar su propia sanación utilizando todos los recursos que sienta le beneficien.
Luego vinieron dos internasiones, 3 sesiones de quimioterapia no hubo una cuarta sesión porque me negué a ello. Finalmente el 17 de marzo de 2015 llegó la mastectomía con vaciamiento de ganglios, el diagnóstico era carcinoma papilar infiltrante de mama izquierda.
Al despertar luego de la cirugía y al comprobar que el cirujano había logrado extirpar los ganglios que tenían el tamaño de una pelota de ping pong recuerdo que me dije .."Ahora me toca a mi".
Me recuperé rapidamente de la cirugía, al mes ya podía conducir el auto, barrer, era totalmente autoválida.
Al concurrir al la primer consulta con el oncólogo post operatoria y ante el planteo de comenzar un nuevo plan de quimioterapia me negué rotundamente a ello, ya había pasado por los efectos invalidantes, vómitos, decaimiento y no creía poder recuperarme si padecía nuevamente estos efectos.
Llevo en estos momentos 28 meses, es decir 2 años y 4 meses sobreviviendo sin recidiva, en estos 28 meses una de mis hermanas partió a causa de un cáncer de mama y hace 2 semanas otra de mis hermanas partió a causa de un tumor cerebral. A pesar que aparentemente tengo motivos para sentir temor, el cáncer en mi no me produce temor lo vivo como una fuente permanente de aprendizaje, nunca me sentí deprimida, nunca lloré, ni sentí que fuera una tragedia en mi vida, siempre supe que había un motivo y que ese motivo era la fuente de sanasión.
He recurrido a la biodecodificación, he leído muchos libros de autoayuda, me he fortalecido a mi misma ha través de la meditación, la reflexión, la auto observación.
Si me piden una fórmula para ser feliz a pesar de tener cáncer debo decirles que no la tengo, y no creo que nadie la tenga, sólo doy mi testimonio para animar a otras personas a superar sus miedos para así encontrar su propia sanación utilizando todos los recursos que sienta le beneficien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario