sábado, 16 de septiembre de 2017

El Verdadero Significado del Cáncer en Mi Vida

Para la Bioneuroemoción la felicidad está en saber que la vida es una experiencia de contrastes y que hay que aprender a trascenderlos.
Quien experimenta la felicidad no se siente eufórico por el éxito porque sabe que es efímero. Tampoco derrotado durante el fracaso porque sabe que es una oportunidad para crecer.
Para la Bioneuroemoción quien es feliz, sigue su propio camino.


El cáncer es uno de esos contrastes que nos ofrece la vida, vivir con cáncer te hace transitar por todas las gamas de emociones y sentimientos posibles. Si bien siempre sentí que el cáncer venía a darme respuestas que había buscado toda mi vida también sentí miedo, dudas, probablemente le miedo que llegué a sentir en algunos momentos provenía de los mensajes que recibía del exterior, de la creencia colectiva que sostiene que cáncer=muerte, cáncer=dolor.



Estas creencias son sostenidas y alimentadas por todo un sistema de salud (que de salud no tiene nada) que pretende convencernos de que si no nos sometemos a tal o cual tratamiento no sobreviviremos como i nuestra existencia sólo se tratase de mantener nuestros cuerpos funcionando y nada más, sin detenerse a pensar que la vida tiene sentido o cobra sentido a través de las diferentes experiencias, es a través de estas experiencias que nos conectamos con las maravillas de la vida que se nos presentan a través de los contrastes, alegría, tristeza, llanto risa, placer, dolor, luz obscuridad, tormenta, calma.



El cáncer es uno de esos contrastes, por medio de la Bioneuroemoción pude apreciar el verdadero significado del cáncer en mi vida, como lo expresé, siempre supe que venía para darme las respuestas que buscaba, en definitiva el cáncer se manifestaba en mi vida para SANARME REALMENTE, los síntomas que se manifestaban en mi cuerpo me hablaban de lo que sucedía en mi mente, pasé muchas horas leyendo libros, mirando videos a pesar del dolor físico, me pasaba horas frente a la computadora mirando videos sobre bioneuroemoción, muchas veces lloré al conectarme con esa parte oscura en mi mente donde había escondido aquello que ahora se manifestaba en forma de cáncer dandome la hermosa posibilidad de SANAR mi mente y así sanar mi cuerpo.



No reniego de la ciencia, en mi caso renuncié a la quimioterapia y a la radioterapia porque tenía y tengo la absoluta convicción de que no contribuían en nada con MI proceso de SANACIÓN, considero que no se debería bombardear a las personas promoviendo solamente el tratamiento tradicional con fármacos y radioterapia, debería brindársele a las personas más posibilidades de tratamientos con diferentes enfoques.



No puedo decirle a nadie que no se realice determinado tratamiento, no me corresponde, lo que sí me corresponde es brindar mi testimonio, informar a las personas que existe una gran gama de posibilidades de SANAR REALMENTE y que tienen todo el derecho del mundo de conocer esas diferentes posibilidades y buscar para si la o las que me mejor se adapten a su caso en particular.

viernes, 25 de agosto de 2017

El Cáncer Vino a Transformarme

Buen y esplendoroso día. Así me saluda esta flor de glicina solitaria, hace días que floreció junto a mi ventana, se balancea para llamar mi atención y yo la miro y pienso ¡que maravilla! a pesar de lo árido que la rodea ella floreció y espera tranquila y confiada que pronto otras flores la acompañarán.


Cuanto tenemos para aprender de lo que nos rodea, aprender por ejemplo que no importan las apariencias, que más allá de lo doloroso o trágico que pueda parecer el acontecimiento o las circunstancias que nos rodean si fluímos si evitamos emitir juicios la vida se nos manifiesta mostrándonos que los acontecimientos son lo que son, que lo que hace la diferencia es nuestra actitud ante los acontecimientos, si los afrontamos con la mente y el corazón abiertos descubriremos que detrás de las apariencias hay un Regalo, que ese acontecimiento vino para transformarnos si así lo permitimos.



Gracias a la Vida por tanto. Gracias a los acontecimientos que me han permitido transformarme, uno de ellos el cáncer de mama, desde el primer momento supe que ese cáncer venía a darme las respuestas que buscaba, desde el primer momento supe que allí comenzaba un proceso de transformación, que me permitiría desplegarme, florecer como esta glicina, porque la vida no se detiene, la vida te transforma, si así se lo permites.

martes, 15 de agosto de 2017

La Mastectomía no es una Tragedia









La mastectomía no es una tragedia, no es una mutilación, la mastectomía no tiene que ver con ser mujer, una mama menos no me hace menos mujer, porque el ser mujer no pasa por el cuerpo, nunca sentí que mi cuerpo me definiera, ni siquiera antes de la mastectomía.

Si bien percibo que cada vez más mujer comprenden que vivir con una mama menos o sin mamas no es una tragedia y deciden vivir su vida sin traumas, aún está muy arraigada la creencia popular de que si te quitan una o las dos mamas eres una mujer a medias, muchas personas me preguntan cuándo me haré la reconstrucción, o porqué no lo hago, porqué no uso al menos una prótesis externa, la verdad es que no me realizo una reconstrucción, ni utilizo prótesis externa, porque sencillamente me siento bien como estoy, no siento en absoluto que me falte algo, entiendo que el problema está en los ojos que miran.

Si alguien se siente inquieto por mi cuerpo al punto de preguntar porqué no me agrego eso que parece faltar, es porque el problema es su manera de percibir y definir al prójimo. Yo me siento cómoda así como estoy, no oculto ni disimulo lo que le sucedió a mi cuerpo, es gracioso que nadie pregunte cómo me siento respecto a la extirpación de los ganglios que a los efectos del funcionamiento de mi cuerpo tiene más importancia, creo que es porque no están a la vista, y la presencia o no de ganglios en mi sistema linfático no es asociado con la condición de mujer.

Respeto a las mujeres que se someten a la reconstrucción, si eso las hace sentirse bien, viva su decisión, simplemente comparto mi testimonio para que sepan que es posible sentirse bien, sentirse completa sin una mama, creo que tenemos el derecho de ELEGIR sin presiones sociales, ELEGIR vivir con lo que le sucedió a nuestro cuerpo, sin sentirnos obligadas a reconstruir aquello que fué extirpado, y que quienes eligen la reconstrucción lo hagan libremente sin sentirse presionadas por una pareja, o por creencias populares.

Ser mujer no pasa por tener mamas, ovarios o útero, ser mujer es mucho más.

viernes, 11 de agosto de 2017

Los Caminos de la Vida

Parafraseando a Vicentico, digo que los caminos de la vida, no son lo que yo creía, no son lo que imaginaba....son lo que son.


Y aquí estoy...transitando este camino ya bastante ligerita de equipaje, unas cuantas mochilas han quedado a la vera del camino.
A pesar de las tantas tormentas que me han sorprendido en este camino, no me siento cansada, aún queda mucho por andar.
Agradezco a todos los compañeros de camino, con algunos anduve largos tramos, con otros no tanto, todos han dejado sus huellas en este mi camino, si ya no me acompañan es porque cumplieron su ciclo.



Desde hace un tiempo y un tramo me acompañan en este andar Ángeles de 4 y de 3 patas, narices frías y cuerpos peludos, algunos están acá otros tantos un poquito más allá en LA LUZ, sin importar en qué plano estén, todos me cuidan y me protegen y literalmente en algunos tramos, durante algunas tormentas, me han cargado en sus lomos, salvándome con sus miradas y sus lenguetazos.
Hubieron tormentas que me han arrancado pedazos, pero la naturaleza es sabia y siempre mantiene íntegras aquellas partes necesarias para perpetuar LA VIDA.



Así que, aquí seguimos, con el corazón colmado de gratitud, caminando siempre hacia LA LUZ Y EN LA LUZ.
Gracias por leer

domingo, 30 de julio de 2017

El Cáncer es el Esfuerzo que Hace la Naturaleza para Curarme

Sé que el cáncer es el esfuerzo de la naturaleza por curarme, lo supe desde el primer momento. Saber que tenía cáncer significó una especie de alivio, sabía que por fin encontraría todas las respuestas que había buscado durante tanto tiempo. Bendito cáncer que me has devuelto la alegría.

Sé que puede resultar por lo menos curioso lo que digo, pero es lo que siento, durante mucho tiempo luché contra estas creencias cómo iba a expresarlas si trabajaba como enfermera, pero un día decidí renunciar a la enfermería, sabía que habían respuestas esperando ser encontradas por mi.

Si deseaba tener cáncer no, obviamente no, para cuando renuncié a la enfermería ya mi madre y mi sobrino de 5 añitos habían partido a causa del cáncer.
Mi madre por un cáncer de páncreas, mi sobrino a causa de un retinoblastoma. Para cuando me diagnosticaron, mi hermana la madre de mi sobrino que había partido llevaba varios años "luchando contra un cáncer de mama", pero aún así, cuando recibí el diagnóstico sentí el alivio que mencionaba, porque sabía que las respuestas que tanto busqué llegaban con el cáncer esas respuestas que tanto buscaba tenían y tienen relación con la curación, ya que además del cáncer llevo conmigo varias patologías.

Esta frase de Carl Jung resume lo que siento, dice en pocas palabras lo que tanto me cuesta expresar, es por eso que comparto esta frase, es por eso que entiendo que no se debe "luchar contra el cáncer", no se debe luchar contra ninguna enfermedad, en primer lugar porque las luchas agotan, en segundo lugar porque luchar contra....te impide aprender de la experiencia, en tercer lugar si luchas contra... te pierdes la posibilidad de curar definitivamente ya que todo tratamiento, ya sea cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapias alternativas son sólo paliativos, si no se encuentra la verdadera causa, el...¿para qué me fabriqué esta enfermedad? no hay curación definitiva.

No digo que no hay que recurrir a los diferentes tratamientos, eso es una cuestión que cada persona debe decidir, digo que los diferentes tratamientos deben utilizarse sabiendo que son paliativos que si se usan sin acompañarlos con una búsqueda personal de las causas no habrá una curación real.

viernes, 28 de julio de 2017

Para qué Tengo Cáncer

La pregunta no es ¿porqué tengo cáncer?, la pregunta es…¿para qué tengo cáncer?
Si nos preguntamos porqué, nunca obtendremos una respuesta verdadera, porque inmediatamente surgirán pseudo respuestas que nos colocarán en situación de víctima, ya que son respuestas que apelan a la culpa y toda culpa reclama castigo, vivir el cáncer como un castigo es lo que nos hace preguntarnos ¿porqué a mi? Inmediatamente surge la pregunta ¿qué hice de malo?, esta pregunte asume que hay una culpa y que se está recibiendo un castigo, buscamos y buscamos en nuestros recuerdo qué fue eso tan malo que hicimos para merecer tremendo castigo.

Preguntarse porqué es una pérdida de tiempo, es una manera de victimizarnos manteniendo así el sufrimiento sin encontrar nunca una respuesta real que nos brinde paz.

¿Para qué tengo cáncer? Esa es la pregunta correcta, la pregunta que abre las puertas de la verdadera sanación, el formularnos esta pregunta requiere de una inmensa dosis de sinceridad, de desarrollar toda nuestra capacidad de auto observación, porque la pregunta disparará inmeditamente respuestas que probablemente que ramos desestimar por descabelladas, porque nos pondrá de cara con aspectos de nuestra historia personal y de nuestra personalidad que manteníamos bien reprimidos.

Cuando me dijeron que tenía un carcinoma papilar infiltrante de mama inmediatamente supe que era la respuesta a muchas preguntas que llevaba postergando, fue después que me pregunté para qué, eso me pareció muy gracioso siempre, el que antes de preguntarme para qué, la primer idea que se me vino a la mente fue que el cáncer venía a responderme muchas interrogantes.

No puedo explicar porqué asumo esta actitud ante los diferentes acontecimientos de mi vida, si me preguntan cómo hago para siempre buscar el lado positivo de un acontecimiento aparentemente trágico, diría que no lo sé, creo que por algún motivo es una característica que nació conmigo y que al observar la vida a mi alrededor me confirma que es la actitud que mayor beneficio aporta no sólo a mi vida si no a la vida de quienes me rodean y del Universo todo, porque creo que todo sería más fácil y todos seríamos más felices si en lugar de ver las cosas de manera trágica nos detuviéramos a buscar el beneficio que encierra todo acontecimiento.


No voy a dirigir la vida de nadie, sólo pido que prueben cambiar la pregunta, en lugar de ¿Por qué tengo cáncer? Preguntar ¿Para qué tengo cáncer?, creo que preguntar para qué en lugar de porqué aplica no sólo para el caso específico del cáncer, aplica para la mayoría de las veces que nos preguntamos ¿porqué me pasa esto?.

lunes, 24 de julio de 2017

Sobrevivo al Cáncer de Mama Sin Quimioterapia

Antes de la cirugía me sometí a 3 sesiones de quimioterapia, la indicación de el oncólogo eran 4, pero ante la comprobación de que no surtía efectos positivos me negué a someterme a la cuarta sesión. Y aclaro que utilizo el término sometí porque realmente se trató de un acto de sometimiento, a pesar de ser una profesional de la salud nunca creí que la ciencia a través de sus diversos recursos curara definitivamente ningúna enfermedad, siempre creí que los medicamentos, las cirugías y los diferentes tratamientos sólo eran paliativos, que la única manera de curar definitivamente era encontar el motivo por el cual la persona se había fabricado esa enfermedad específica.

Me sometí a la quimioterapia porque en ese momento me encontraba muy confundida, la mama se había absesado, y el cirujano alegaba que en esas condiciones la operación era muy difícil de realizar, no era nada agradable vivir en esas condiciones, el dolor era mucho, presentaba cudaros febriles que no sedían y sobre todo la presión de todo el entorno, realmente era una sociedad entera que insistía que la única manera de aliviar mi sufrimiento era a través del tratamiento convencional que me ofrecía la ciencia, entonces me sometí como una manera de decir ok lo hago, pero podrán comprobar que no es efectivo, y así fué, a la tercer sesión nada había mejorado, todo lo contrario.

Así fué que dije ¡Ya No Más! y me negué a recibir la cuarta sesión. Luego de la mastectomía cuando concurrí a la primer consulta con el oncólogo y ante su planteamiento de un nuevo plan de quimioterapia seguido de radioterapia me negué a recibir dicho tratamiento, porque decidí seguir la guía de mi corazón, como lo expliqué anteriormente siempre creí que la ciencia sola no curaba que lo que ofrecía eran paliativos y yo sabía que el cáncer me estaba ofreciendo la gran oportunidad de encontrar esa respuesta que venía buscando toda mi vida. La cirugía la tomé como un instrumento que no me estaba curando pero que sí me daba la posibilidad de recuperar el bienestar necesario para buscar en mi, en mi historia las respuestas que necesitaba.

Ya han pasado 28 meses desde la cirugía de mastectomía, me realizo los controles de rutina y no he presentado recidiva, pero lo más importante soy una persona feliz, es decir aprendí que la felicidad es una manera de vivir que me permite abordar los diferentes acontecimientos de mi vida con paz, con serenidad, sabiendo que sin importar los difícil que pueda aparentar ser un acontecimiento hay un para qué y eso es lo que importa.

Quiero aclarar que no le aconsejo a nadie que se someta a tal o cual tratamiento o no, no le aconsejo a nadie que reciba quimio o no, yo no estoy en contra de la ciencia y sus recursos, estoy a favor de que cada persona elija libremente y sin presiones qué tratamientos o qué recursos utilizar en sí misma de acuerdo a sus más íntimas convicciones. Estoy convencida que es la persona quien tiene que ponerse al frente de su proceso de curación y dirigirlo. Somos bombardeados permanentemente con mensajes de que sólo la ciencia puede curar, pero nadie nos dice que la ciencia ofrece recursos que podemos utilizar o no para curar lo que nosotros mismos hemos fabricado.

Al escribir ésto no pido que estén de acuerdo conmigo, porque éste es mi testimonio, es parte de mi historia de vida como sobreviviente de cáncer, no es para generar apoyos ni rechazos, sólo es mi testimonio que aporto como contribución para que las personas que lo lean sepan que hay otras maneras de Vivir, que hay otra manera de abordar una enfermedad llámese cáncer o como sea. Y que cada persona tiene el derecho y la responsabilidad de asumir el control de su vida, que los médicos y demás agentes de salud son sus colaboradores no seres superiores dueños de su vida.

Mi vida me fué dada para que hiciera lo Mejor con ella, eso incluye seguir los dictados de mi corazón.

Tengo 55 años, hace 28 meses sobrevivo al cáncer disfrutando cada día, aprendiendo cada día de esta grandiosa experiencia.

Sanando a la Niña que fuí y que Soy

Hoy 22 de Febrero cumplo 56 años, lo celebro saludando a la pequeña Patricia Raquel que fuí y que soy, en esta fotografía tenía 1 año, e...