jueves, 30 de noviembre de 2017

Recursos Emocionales Ante el Cáncer



Vivimos bombardeados por campañas de miedo, miedo al cáncer, miedo a la diabetes, miedo a las cardiopatías, miedos a todos los síntomas de nuestro cuerpo.
Estas campañas nos incitan a luchar desde el miedo en contra de.....el cáncer, la diabetes, las cardiopatías, etc, etc.

Nos dicen que para estar sanos debemos casi que pasarnos media vida en un hospital realizándonos estudios en busca de aquello que es tan malo. Crecemos con miedo, la emoción que nos rige desde estas campañas que supuestamente quieren nuestra salud es el miedo, es así que cada mes al hacernos el auto exámen  nos aterrorizamos y a medida que transcurren los años más terror sentimos ya que está instalada en nuestro inconsciente la sentencia de que cuanto más años tengas, más probabilidades tienes de enfermar.

Sé que muchas de estas campañas responden a las mejores intenciones, pero como se dice 
"El camino al infierno, está empedrado de buenas intenciones".  
Si bien nunca estuve de acuerdo con estas campañas, nunca estuve de acuerdo con estas luchas aún siendo una profesional de la salud que debía actuar según directivas del sistema, en mi inconsciente evidentemente se afianzó ese miedo y esa sentencia de que debía enfermar y así fué que un día recibí el diagnóstico...."Tienes cáncer".

Si, tenía cáncer y a pesar de mis creencias al menos las que yo conocía el cáncer estaba ahí, en mi mama izquierda, las creencias que se habían ocultado en mi inconsciente habían hecho su trabajo de manera silenciosa. Ante la realidad que se manifestaba pude comprender que yo tenía el poder de elegir, sí, yo podía elegir entre dejarme ganar por el miedo o agradecer por la oportunidad que se presentaba ante mi, la oportunidad de SANAR realmente, sanar esa parte de mi que estaba enferma de miedo, y fué así que decidi entregarme y vivirlo como una gran oportunidad.

Decidí que no debía luchar contra el cáncer, porque las luchas agotan, las luchas en si son portadoras de miedo, enojos, resentimientos, decidí que iba a Bendecir lo que estaba viviendo. Mi mama izquierda se había inflamado tanto que era el doble de su tamaño, tenía colores desde el rojo al morado y la piel parecía poder romperse en cualquier momento, tenía fiebre y mucho dolor, aún así bendecía el bien que me provocaba esa situación.

Trataba de leer y concentrarme buscando la sanación, pero el dolor era mucho y la fiebre no daba respiro y yo que nunca había querido ser operada de nada de pronto sentía la urgencia de que me operaran ya y me extirparan la mama y los ganglios que a esas alturas tenían el tamaño de una pelota de ping pong.

A pesar de lo difícil que era superar cada día no sentía miedo a pesar de las campañas, a pesar de las miradas de quienes me rodeaban, la mayoría de las personas que me rodeaban estaban convencidas que moriría en breve, la única que no lo creía así era yo porque sabía que esa era mi gran Oportunidad de Sanar, de liberarme del miedo. Para mantenerme centrada en mis emociones positivas no permitía que nadie entrara conmigo a las consultas médicas, fuí sola la primera vez a la consulta con el oncólogo, cosa que sigo haciendo.

A 32 meses de la cirugía en la que me extirparon la mama y los ganglios continúo centrada en emociones positivas, al miedo lo reconozco le agradezco y lo dejo ir, me quedo con la alegría de cada momento, centrándome en el Amor hacia mi misma y hacia todo lo que me rodea, no quiero decir que lo logro todo el tiempo, hay momento en que me enojo, siento dudas, me siento triste, pero no me dejo llevar por esas emociones, las reconozco, las acepto y hasta me doy permiso de sentirlas pero siendo consciente de que soy yo quien elije cuánto tiempo se quedarán.

En el transcurso de estos 32 meses, dos de mis 4 hermanas partieron una por un cáncer de mama y la otra por un tumor cerebral, obviamente sentí y me permití la tristeza por la partida de mis hermanas, muchas personas me miraban y me miran con lástima, algunas se han animado a plantear el tema de si siento miedo ante lo que ellos creen es la certeza de que seré la próxima, pues yo no lo siento así, la partida de mis hermanas por causas relacionadas con el cáncer no me generaron en ningún momento miedo, esas circunstancias me sirvieron para comprobar lo que siempre supe, ....."Que todo es cuestión de Actitud"..sí, de la actitud que asumimos antes los hechos.

Mis hermanas, las dos, se entregaron a los médicos y sus tratamientos, confiaron en el poder de la tecnología y los fármacos, yo tomé lo que sentía me podía ayudar de la medicina tradicional, pero con la plena certeza de que solo Yo tenía el poder de Sanarme, ese Yo mío que está en contacto directo y que forma parte de la Divinidad, del Poder Superior, de Dios, de la Inteligencia Divina o como quieran llamarle.

Basada en mi experiencia personal, en mi experiencia como  profesional de la salud, como persona que desarrolló un síntoma tan temido por todos como el cáncer es que entiendo que las campañas deberían realizarse no fomentando lucha alguna, sino fomentando y despertando el verdadero Poder Sanador que todos poseemos a través de la elección consciente de emociones positivas que nos nos den Poder en lugar de sumergirnos en el miedo a la muerte.

Deberíamos educar a nuestros niños desde el conocimiento de sus propio Poder, desde el desarrollo de emociones positivas no del miedo, deberíamos comenzar a educar desde la alegría y la felicidad, desde la consciencia de que los acontecimientos de la vida son oportunidades de crecimiento y desarrollo y sobre todo deberíamos decirles a nuestros niños que no tienen que luchar que tienen que aprender a ver más allá de las apariencias, que el Universo es un sin fin de posibilidades y que tenemos el poder de elegir cualquiera de esas posibilidades.

No lucho ni lucharé contra el cáncer ni contra ninguna situación aparentemente adversa simplemente porque lo que veo a simple vista jamás me mostrará la realidad, porque soy yo quien elijo qué realidad vivir.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Cómo Curar el Cáncer


Siempre supe que cada persona es única, de alguna manera también supe que eso se aplica a todos los ámbitos de la vida, siendo profesional de la salud ésto siempre me generó un conflicto, sentía y creía firmemente en algo, pero en mi trabajo debía actuar como si creyera lo contrario.

Cada persona es única y los motivos por los que enferma son suyos y únicos, pretender curar un síntoma de la misma manera, utilizando un tratamiento que generaliza no cura a nadie, sólo enmascara el problema.
Cuando el conflicto entre lo que creía y lo que hacía en mi trabajo se hizo insoportable sencillamente renuncié al trabajo, pero el conflicto estaba instalado desde hacía mucho y no sabía cómo resolverlo, entonces me dediqué a buscar mi propia manera de resolver ese y tantos otros conflictos.

Es por eso creo que cuando me dijeron que tenía cáncer sentí una especie de alivio porque supe que el cáncer era el camino que me llevaría a ese lugar donde encontraría las respuestas que buscaba, sabía que el cáncer me ayudaría a resolver varios conflictos.

Como no creía en tratamientos infalibles busqué mi propio tratamiento, una combinación entre lo que me ofrecía la medicina convencional y lo que me ofrecían disciplinas alternativas, pero sobre todo asumí una actitud única, nacida de mis convicciones, decidí que de ninguna manera "lucharía contra el cáncer", más bien todo lo contrario, abracé el cáncer como un regalo que me hacía a mí misma y que me permitiría SANAR mis cuerpos físico, mental y emocional.

Acepté la cirugía, fué así que el 17 de Marzo de 2015 me realizaron la mastectomía, cuando desperté de la anestesia me toqué..la mama y los ganglios ya no estaban entonces me dije "Ahora me toca a mi", 5 días después regresaba a mi casa a convivir con 10 perros, a pesar de que muchas personas decían que debería deshacerme de mis perros, cosa que jamás consideré, ellos con su Amor incondicional fueron y son el pilar fundamental en mi vida.

Una vez eliminado el dolor a través de la mastectomía me dediqué a buscar los motivos por los cuales había desarrollado un cáncer de mama izquierda, fuí encontrando llaves que iban abriendo puertas dentro de mi, en mi historia de vida, cuando concurrí a la primer consulta post operatoria con el oncólogo obviamente me planteó un tratamiento convencional, el que se aplica en los casos fisicamente similares, pero yo me negué, No quimiterapia, No radioterapia.
Voy a estar bien, fué mi respuesta cuando me dijo que necesitaba someterme a quimio, ya que eran células muy invasivas.

Luego de unos minutos, aceptó mi decisión y me dijo que me acompañaría de la manera en que yo lo quisiera, y así lo ha hecho, sus expresiones de alegría cuando nos vemos y comprueba que estoy bien, que a 32 meses de la mastectomía me encuentro en perfectas condiciones y que sobre todo Soy Feliz, porque una de las tantas cosas que me regaló el cáncer fué la alegría de vivir, la capacidad de ser feliz a pesar de las dificultades cotidianas.

Y cada vez soy una persona más convencida que las luchas son una pérdida total de tiempo, de energía y de salud, que no se puede sanar luchando, que la manera de sanar es encontrar él o los motivos que nos llevaron a enfermar, y como dice la imágen que compartí arriba
"De ningún laberinto propio se sale con llave ajena"
No soy quién para decirle a alguien que no acepte los tratamientos convencionales, lo que sí les digo que busquen la manera que les resulte mejor a cada uno, cómo hacer eso?...siguiendo lo que les dicte su Sabiduría interior.

jueves, 26 de octubre de 2017

Mi Familia Animal

Ellos han sido mi sostén y mi mejor medicina.

Mucha gente me aconsejó separarme de ellos cuando me diagnosticaron el cáncer...te bajarán las defensas y te contagiarán enfermedades y tantos otros comentarios sugiriendo que los perros perjudicarían mi salud.

 Jamás acepté esas creencias que sostienen que los perros son capaces de empeorar tu vida, todo lo contrario sabía que ellos me ayudarían en mi proceso, ellos no me abandonarían jamás, porqué habría de hacerlo yo.



Cuando no tenía fuerzas para salir de la cama, ellos se acostaban a mi lado, si se pasaba su hora de comer no reclamaban, esperaban pacientemente que llegara a mi esa dósis de fuerza que me permitiera levantarme y darles su comida.



Siempre me arrancan una sonrisa, me llenan de Amor, cómo abandonarlos, cómo podría sanarme sin su Amor.



Las defensas no están en el cuerpo, están en el Amor.

Gracias infinitas a mi manada que me acompañó y me acompaña, me llena de Amor, de alegría, ensucia mi casa , mi ropa, mi cama y así me SANA.

Gracias, Alejo, Dionisio, Anunnciatta, Cristina, Constanza, Camilo, Caetano, Bethania y Elís Regina.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El Verdadero Significado del Cáncer en Mi Vida

Para la Bioneuroemoción la felicidad está en saber que la vida es una experiencia de contrastes y que hay que aprender a trascenderlos.
Quien experimenta la felicidad no se siente eufórico por el éxito porque sabe que es efímero. Tampoco derrotado durante el fracaso porque sabe que es una oportunidad para crecer.
Para la Bioneuroemoción quien es feliz, sigue su propio camino.


El cáncer es uno de esos contrastes que nos ofrece la vida, vivir con cáncer te hace transitar por todas las gamas de emociones y sentimientos posibles. Si bien siempre sentí que el cáncer venía a darme respuestas que había buscado toda mi vida también sentí miedo, dudas, probablemente le miedo que llegué a sentir en algunos momentos provenía de los mensajes que recibía del exterior, de la creencia colectiva que sostiene que cáncer=muerte, cáncer=dolor.



Estas creencias son sostenidas y alimentadas por todo un sistema de salud (que de salud no tiene nada) que pretende convencernos de que si no nos sometemos a tal o cual tratamiento no sobreviviremos como i nuestra existencia sólo se tratase de mantener nuestros cuerpos funcionando y nada más, sin detenerse a pensar que la vida tiene sentido o cobra sentido a través de las diferentes experiencias, es a través de estas experiencias que nos conectamos con las maravillas de la vida que se nos presentan a través de los contrastes, alegría, tristeza, llanto risa, placer, dolor, luz obscuridad, tormenta, calma.



El cáncer es uno de esos contrastes, por medio de la Bioneuroemoción pude apreciar el verdadero significado del cáncer en mi vida, como lo expresé, siempre supe que venía para darme las respuestas que buscaba, en definitiva el cáncer se manifestaba en mi vida para SANARME REALMENTE, los síntomas que se manifestaban en mi cuerpo me hablaban de lo que sucedía en mi mente, pasé muchas horas leyendo libros, mirando videos a pesar del dolor físico, me pasaba horas frente a la computadora mirando videos sobre bioneuroemoción, muchas veces lloré al conectarme con esa parte oscura en mi mente donde había escondido aquello que ahora se manifestaba en forma de cáncer dandome la hermosa posibilidad de SANAR mi mente y así sanar mi cuerpo.



No reniego de la ciencia, en mi caso renuncié a la quimioterapia y a la radioterapia porque tenía y tengo la absoluta convicción de que no contribuían en nada con MI proceso de SANACIÓN, considero que no se debería bombardear a las personas promoviendo solamente el tratamiento tradicional con fármacos y radioterapia, debería brindársele a las personas más posibilidades de tratamientos con diferentes enfoques.



No puedo decirle a nadie que no se realice determinado tratamiento, no me corresponde, lo que sí me corresponde es brindar mi testimonio, informar a las personas que existe una gran gama de posibilidades de SANAR REALMENTE y que tienen todo el derecho del mundo de conocer esas diferentes posibilidades y buscar para si la o las que me mejor se adapten a su caso en particular.

viernes, 25 de agosto de 2017

El Cáncer Vino a Transformarme

Buen y esplendoroso día. Así me saluda esta flor de glicina solitaria, hace días que floreció junto a mi ventana, se balancea para llamar mi atención y yo la miro y pienso ¡que maravilla! a pesar de lo árido que la rodea ella floreció y espera tranquila y confiada que pronto otras flores la acompañarán.


Cuanto tenemos para aprender de lo que nos rodea, aprender por ejemplo que no importan las apariencias, que más allá de lo doloroso o trágico que pueda parecer el acontecimiento o las circunstancias que nos rodean si fluímos si evitamos emitir juicios la vida se nos manifiesta mostrándonos que los acontecimientos son lo que son, que lo que hace la diferencia es nuestra actitud ante los acontecimientos, si los afrontamos con la mente y el corazón abiertos descubriremos que detrás de las apariencias hay un Regalo, que ese acontecimiento vino para transformarnos si así lo permitimos.



Gracias a la Vida por tanto. Gracias a los acontecimientos que me han permitido transformarme, uno de ellos el cáncer de mama, desde el primer momento supe que ese cáncer venía a darme las respuestas que buscaba, desde el primer momento supe que allí comenzaba un proceso de transformación, que me permitiría desplegarme, florecer como esta glicina, porque la vida no se detiene, la vida te transforma, si así se lo permites.

martes, 15 de agosto de 2017

La Mastectomía no es una Tragedia









La mastectomía no es una tragedia, no es una mutilación, la mastectomía no tiene que ver con ser mujer, una mama menos no me hace menos mujer, porque el ser mujer no pasa por el cuerpo, nunca sentí que mi cuerpo me definiera, ni siquiera antes de la mastectomía.

Si bien percibo que cada vez más mujer comprenden que vivir con una mama menos o sin mamas no es una tragedia y deciden vivir su vida sin traumas, aún está muy arraigada la creencia popular de que si te quitan una o las dos mamas eres una mujer a medias, muchas personas me preguntan cuándo me haré la reconstrucción, o porqué no lo hago, porqué no uso al menos una prótesis externa, la verdad es que no me realizo una reconstrucción, ni utilizo prótesis externa, porque sencillamente me siento bien como estoy, no siento en absoluto que me falte algo, entiendo que el problema está en los ojos que miran.

Si alguien se siente inquieto por mi cuerpo al punto de preguntar porqué no me agrego eso que parece faltar, es porque el problema es su manera de percibir y definir al prójimo. Yo me siento cómoda así como estoy, no oculto ni disimulo lo que le sucedió a mi cuerpo, es gracioso que nadie pregunte cómo me siento respecto a la extirpación de los ganglios que a los efectos del funcionamiento de mi cuerpo tiene más importancia, creo que es porque no están a la vista, y la presencia o no de ganglios en mi sistema linfático no es asociado con la condición de mujer.

Respeto a las mujeres que se someten a la reconstrucción, si eso las hace sentirse bien, viva su decisión, simplemente comparto mi testimonio para que sepan que es posible sentirse bien, sentirse completa sin una mama, creo que tenemos el derecho de ELEGIR sin presiones sociales, ELEGIR vivir con lo que le sucedió a nuestro cuerpo, sin sentirnos obligadas a reconstruir aquello que fué extirpado, y que quienes eligen la reconstrucción lo hagan libremente sin sentirse presionadas por una pareja, o por creencias populares.

Ser mujer no pasa por tener mamas, ovarios o útero, ser mujer es mucho más.

viernes, 11 de agosto de 2017

Los Caminos de la Vida

Parafraseando a Vicentico, digo que los caminos de la vida, no son lo que yo creía, no son lo que imaginaba....son lo que son.


Y aquí estoy...transitando este camino ya bastante ligerita de equipaje, unas cuantas mochilas han quedado a la vera del camino.
A pesar de las tantas tormentas que me han sorprendido en este camino, no me siento cansada, aún queda mucho por andar.
Agradezco a todos los compañeros de camino, con algunos anduve largos tramos, con otros no tanto, todos han dejado sus huellas en este mi camino, si ya no me acompañan es porque cumplieron su ciclo.



Desde hace un tiempo y un tramo me acompañan en este andar Ángeles de 4 y de 3 patas, narices frías y cuerpos peludos, algunos están acá otros tantos un poquito más allá en LA LUZ, sin importar en qué plano estén, todos me cuidan y me protegen y literalmente en algunos tramos, durante algunas tormentas, me han cargado en sus lomos, salvándome con sus miradas y sus lenguetazos.
Hubieron tormentas que me han arrancado pedazos, pero la naturaleza es sabia y siempre mantiene íntegras aquellas partes necesarias para perpetuar LA VIDA.



Así que, aquí seguimos, con el corazón colmado de gratitud, caminando siempre hacia LA LUZ Y EN LA LUZ.
Gracias por leer

Sanando a la Niña que fuí y que Soy

Hoy 22 de Febrero cumplo 56 años, lo celebro saludando a la pequeña Patricia Raquel que fuí y que soy, en esta fotografía tenía 1 año, e...