Hoy 22 de Febrero cumplo 56 años, lo celebro saludando a la pequeña Patricia Raquel que fuí y que soy, en esta fotografía tenía 1 año, era una niña bella y perfecta.
Pero esa niña bella y perfecta fué creciendo albergando emociones, sentimientos, pensamientos y creencias muy poco saludables, se conjunto de emociones y creencias convirtieron su cuerpo, mi cuerpo en un campo de batalla literalmente, raras patologías, diversos síntomas sólo querían que encontrara el camino de la sanación, por eso cada vez gritaban más y más fuerte.
Neumopatías, acromegalia, escoliosis, sifosis, lordosis, diabetes, hipertensión arterial, bocio intratoráxico sólo tenían un cometido que aunque lo intuía no lograba comprender cabalmente hasta que llegó el cáncer de mama y gritó tan fuerte que tuve que escuchar mis emociones reprimidas, todo el bagaje de creencias ancestrales me interpelaron casi que todas juntas, entonces entendí que no tenía que luchar contra nada ni siquiera contra el cáncer, que debía abrazar cada uno de esos síntomas, que debía dialogar con esa niña, escucharla, comprenderla, aceptarla, amarla incondicionalmente hasta sanar sus heridas.
Pude aceptar que solo yo me hice daño, no fueron ni mis padres, ni los padres de mis padres, ni mis otros ancestros, fuí yo que no supe manejar mis emociones, que no pude ni supe trascender las creencias limitantes de mi clan y de la sociedad en la que vivo.
En esta foto ya casi cumplía los 56, en compañía de Cristina, una de mis 9 perros que me ayudan a sanar cada día, aunque no parezco ser aquella niña soy la misma sanando, viviendo, disfrutando cada día como viene, a pesar de los pesares. Solo me resta decir GRACIAS POR TANTO LA VIDA ES AHORA.
Ahora puedo entender que lo que no podemos expresar, lo que reprimimos nos avisa de diferentes manera que necesitamos sanar, si nos resistimos a atender esos avisos hará lo necesario para que le prestemos atención, lo hará de manera que cada uno pueda entenderlo, evidentemente el cáncer fué el gran grito de mi parte oculta, esa que guardaba bien escondidas mis penas, mis creencias limitantes y todas las emociones que reprimí.
Hoy en etse día abrazo a mi niña FELIZ CUMPLEAÑOS PEQUEÑA Y DISCULPAS POR HABERTE TRATADO TAN MAL.